Ya sea en cadenas portacables o en robots industriales, los cables y conductores utilizados en la industria están frecuentemente expuestos a movimientos constantes y dinámicos. La tensión, la flexión, las altas velocidades de desplazamiento y la torsión los someten a un estrés extremo. Para estas aplicaciones existen cables y conductores altamente flexibles, diseñados y fabricados específicamente para movimiento continuo.