Los cables y conductores son la columna vertebral de la tecnología audiovisual y desempeñan un papel fundamental para garantizar que los eventos se desarrollen de forma fluida, segura y sin interrupciones. Transportan energía, datos y señales esenciales para el funcionamiento de diversos dispositivos y sistemas. Además, deben ser lo suficientemente robustos y flexibles para adaptarse a distintos entornos, pero también ligeros para facilitar su transporte e instalación.