Estos cables resistentes al calor están diseñados para aplicaciones expuestas a altas cargas térmicas. Combinan materiales de gran durabilidad con un desempeño eléctrico confiable, lo que los hace ideales para maquinaria, automatización e instalaciones industriales. El aislamiento en PVC y materiales reticulados garantiza flexibilidad, larga vida útil y seguridad incluso en condiciones exigentes. Son la solución perfecta para entornos donde las temperaturas alcanzan hasta 145 °C.