Los cables de control y conexión son especialmente útiles en una amplia gama de aplicaciones industriales. Transmiten tanto energía como señales de control y deben ser capaces de soportar numerosas exigencias mecánicas, como abrasión, cortes, tensión y flexión en maquinaria y sistemas industriales. Además, a menudo se requiere resistencia química al aceite, rayos UV, ozono, altas temperaturas y condiciones climáticas.